Una fuente del sector confirmó que la empresa Pauny analiza modificar su esquema de trabajo y pasar de la actividad actual a tres días por semana. La propuesta implicaría eliminar dos jornadas laborales, lo que afectaría la producción y los ingresos del personal. La medida se discutiría mañana en una audiencia convocada en el Ministerio de Trabajo.
Según la fuente consultada, “la empresa plantea sacar dos días a la semana. Es mucho dos días. En realidad, hoy es mucho cualquier cosa que nos saquen”. La reducción de la actividad se plantea en un contexto de fuerte caída en la demanda interna y de retracción del mercado de maquinaria agrícola.
La situación se enmarca en la crisis económica que atraviesa Argentina y que, en el sector industrial, se profundizó por la apertura indiscriminada de importaciones impulsada por el gobierno de Javier Milei. Empresarios y representantes gremiales advierten que el ingreso masivo de productos importados genera una competencia directa con la industria nacional, dificultando la colocación de la producción local y presionando a la baja el nivel de actividad.
En el ámbito gremial se analizan alternativas para evitar o mitigar la disminución de jornadas, como la implementación de turnos rotativos, licencias programadas o acuerdos transitorios con revisión periódica. El objetivo es sostener los ingresos de los trabajadores y preservar las fuentes laborales.
La audiencia prevista para mañana será determinante para conocer si la propuesta de Pauny se aplica en los términos planteados por la empresa o si se alcanza un acuerdo que contemple la situación de ambas partes. Hasta el momento, no se emitió un comunicado oficial por parte de la compañía.






