El mercado automotor local suma un nuevo capítulo en su proceso de transformación. Renault discontinuó la venta del Renault Logan y del Renault Stepway en la Argentina, dos modelos que durante años ocuparon un rol central dentro del segmento de entrada.
La medida se inscribe en una reconfiguración más amplia de la gama regional. Meses atrás, la compañía ya había finalizado la producción de estos vehículos en la planta de Santa Isabel, en Córdoba, como parte de un proceso de actualización industrial y de portafolio. En ese mismo camino, también dejó de ofrecérseles el Renault Sandero, completando así el retiro de una familia que supo sostener gran parte del volumen comercial de la marca.
Estos modelos, fabricados localmente durante varios años, lograron posicionarse por su propuesta de bajo costo operativo y mantenimiento accesible, atributos que los convirtieron en opciones frecuentes dentro del público que buscaba su primer vehículo o una alternativa económica.
El movimiento responde a un cambio de enfoque en la estrategia de producto. La automotriz apunta a reforzar su presencia en segmentos con mayor valor agregado, donde los SUV y las pick-ups ganan protagonismo en la demanda regional. En ese contexto, ya comenzó a introducir nuevas propuestas como el Renault Kardian, que si bien ocupa parte del espacio que dejan los modelos salientes, se posiciona en una franja diferente.
En paralelo, la planta cordobesa avanza en un proceso de reconversión orientado a futuros proyectos industriales, alineados con la nueva etapa de la compañía en Sudamérica.
La salida del Logan y el Stepway marca el cierre de un ciclo para Renault en el país. Al mismo tiempo, refleja una tendencia más amplia dentro de la industria automotriz: la progresiva reducción de la oferta de autos tradicionales de entrada y el avance de productos con mayor nivel de equipamiento, tecnología y, en muchos casos, un precio superior.






